II. PRIMERA COMUNIÓN
Imponente y rolliza, la tía Eguenia apareció al pie de la escalera con un elegante vestido negro y su bastón de ébano con puño de marfil en la mano derecha. La puerta bierta dejaba entrar el rumor de la calle, pero la alta figura tení auna dignidad ajena al tiempo. Vestido y bastón eran en ella algo más que los casuales atributos de una persona cualquiera. De pie frente a la empinada escalera, hablando hacia el vacío, el tono perentorio correspondía a la inmemorial belleza de su porte y sin embargo, ella misma se burlaba de él.
---Introibo ad altare Dei. ¡Esteban! Vamos a llegar tarde. Yo quiero ver entrar a la iglesia a mis sobrinos con su cara de ángeles.
Nadie respondió; pero la tía Eugenia no esperaba ninguna comprobación ni experimentaba la necesidad de repetir el llamado.
En cualquier forma, la escalera era un terreno vedado para las posibilidades de sus piernas en relación con su peso. Apoyada en su bastón, firme y bien plantada, desafiante y sumisa, resignada y rebelde, esperó tranquilamente. Un momento después, Esteban apareció en lo alto de la escalera con los hombros atravesados por los cordones de las cámaras y los brazos tratando de encerrar los pies de múltiples lámparas. Su aspecto atribulado contrastaba con la serenidad de su tía.
Siempre la repetición y dentro la diferencia; siempre la diferencia en la que se muestra invariable la repetición. Al aparecer los sucesos, las personas y los lugares se invierten. Se trata de representar, pero ésa no es una labor inútil. Nada ocurre dentro de un orden, ni siquiera el que establece la representación. Todo significado se ha escapado, todo está hecho, todo está dicho y sinembargo, hay que buscar ese significado, volver a hacer, volver a decir otra vez por el placer del movimiento y para que lo viejo se refleje en lo nuevo y lo nuevo se encuentre en lo viejo. Viaje hacia un origen que permanece escondido. Si se mostrara se desvanecería. Quizás no hay tal principio de la fuente; sin embargo, su fluir va creando un cauce. Seguirlo es profundizarlo. Pero la huella sólo puede hallarse en la superficie.
En el coche se avanza por las calles de la ciudad como en andas, sin reparar en el resto del tráfico, envueltos en una luz firme y tenue que anuncia que la mañana no se ha dejado contaminar por el resto
No comments:
Post a Comment