pasarme toda la tarde en el cuarto oscuro. No me gusta salir y que haya oscurecido ya. La sala se vuelve una piscina de luz sin nada alrededor. Saber que afuera está el patio de la escuela callando y vacío. La manía de ver el fresno. Abre los ojos entonces. No. Huelo a ti, Mariana. Oír el timbre y darse cuenta de que uno estaba esperando que pasara algo cuando sabía que nadie podía venir. no la vi al tirarle la llave a Anselmo. Sólo que venía con alguien. Es típico de Anselmo que se precipitara sobre el libro. Porque el sueño y la muerte nada tienen ya que decirse. Tú me miraste un instante y sonreíste. Tan vestida, con tu falda gris y tu suéter negro y tus botas. Pero hubo algo al quitarle el abrigo, como si te desnudaras ya. Me dieron ganas de fotografiarte en seguida. y ahora tengo las fotos.
Qué locura. ¿Importa no saber hacia dónde va uno?cualquier médico diría que me usaron como objeto. ¿Y entonces ella qué sería? Una pura curiosidad. Nada más seguir porque uno tiene que esperar para saber qué le va a pasar. Pero venía con Anselmo. Quiero decir, ¿es su novia?, ¿era su novia? No. Ella no es de nadie.
"No" es la más bella palabra. Poder decir siempre no. ¿Estás lo que se llama "perturbado"? Éste ya ni sigquiera es un ensueño cachondo. Pero no serías capaz de salir de la cama, ni de abrir los ojos. Las imágenes a oscuras, como en el cuarto oscuro.
No se tienen amigos que se van a Japón y qllegan a despedirse la noche anterior con alguien como Mariana. ella lo miraba todo. Me gusta como habla Anselmo de mí. En la escuela ya éramos cómplices sin saber de qué. Y ahora oyéndolo es como si me viera de fuera. Pero ella no lo oía. Tampoco nos estaba juzgando. Estaba entrando a mi sala. Como una espectadora, pero no de nosotros, sino del lugar, que tenía que hacerse suyo. Sentada sin hablar, oyendo sin oír. ¡Y tan bella! Tal vez no es bella. Su figura tenía como un recogimiento que era todo exposición. Cuando Anselmo se puso a hablar de los motivos de su viaje sin que cambiara de actitud se sabía que ya lo había oído todo antes, mil veces. Pero ella está, estaba, con Anselmo. no se puede ser tan pedante. Pero yo sé que no es pedante. Es solitario y tierno y desolado. Por eso no puede verme y no puede dejar de venir. Pero entonces tiene que traer a alguien como Mariana. No, no a alguien como Mariana, a Mariana. Fue maravilloso cuando empezó a beber. Desde el primer instante uno sabía que iba a pasar algo, pero ella lo sabía mejor que nadie. Quería como salvarnos, no sé de qué. Pero... No se podría hacer nada sin los peros.
¿Qué es lo que quieres recuperar? Sólo ese principio con Mariana. No hay más que un principio. Allí empieza y acaba todo. Imagen única ¿De quién? De mi propio deseo. Pero ahora mi deseo es ella.
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